No puedo dormir

No puedo dormir
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Para tratar este neurálgico tema es importante definir en principio qué es el insomnio: este es un trastorno del sueño y resulta ser el más común que afecta a la población mundial, tan es así que aflige actualmente alrededor de 150 millones de personas en el planeta.

¿Por qué no puedo dormir?

Cuando llega la noche y te acuestas pero no consigues dormir rapido, se genera un estado de ansiedad y angustia en nosotros que contribuye a espantar aún más el sueño que ansías, y con esto el necesario descanso después de una extensa jornada de trabajo, estudio, así como de los diferentes quehaceres que ocupan nuestra cotidianidad.

Aunque nunca te hayas paseado por la idea, pues entérate que hay diferentes tipos de insomnio. Los expertos del área (esta es una especialidad tratada por los neurólogos) distinguen en específico dos:

  • Insomnio de inicio: este es generado por problemas que impiden que el sueño se inicie en menos de 30 minutos, luego de que hayas puesto la cabeza sobre la almohada.
  • Insomnio de mantenimiento: lo definen como aquellos problemas para mantener el sueño. En este caso, la persona registra despertares nocturnos que superan los 30 minutos de duración o genera que esta despierte en definitiva de manera precoz.

Este tipo de trastorno reduce inadecuadamente el tiempo total del sueño que se necesita para descansar.

¿Cuáles son las razones por las que no puedo dormir?

Puedes estar sufriendo de insomnio. Las causas que lo generan  son bastante disímiles, y algunas de ellas están plenamente identificadas por la comunidad médica, entre estas se cuentan:

  • Enfermedades metabólicas y hormonales, neurológicas, reumatológicas, digestivas y cardiovasculares
  • Afecciones que interrumpen el sueño por dolor: fibromialgia, reumatismo, cefaleas, etc., o urológicas por la necesidad urgente de micción, incontinencia, infecciones, próstata, renales.

El embarazo y la menopausia, también generan importantes períodos de  insomnio.

  • Destacan también los entendidos las enfermedades psiquiátricas como la ansiedad, depresión, y la esquizofrenia, entre muchas otras.
  • Otras enfermedades del sueño que contribuyen a dormir menos o peor también lo son el síndrome de piernas inquietas, síndrome de apnea de sueño y parasomnias, por solo nombrar algunas.

Existen otras causas a tomar en cuenta ajenas a nuestro organismo, y se le atribuyen al entorno o a las que provienen del abuso de sustancias y medicamentos.

También se considera entre los malos hábitos de sueño. El uso inadecuado de equipos portátiles como celulares, laptops, y aquellos que utilizas para escuchar música. La televisión también puede distraerte de un sueño reparador y a tiempo.

Los viajes son otra causa de que se nos trastoque el ciclo de sueño temporalmente.

Según el tiempo de evolución, el insomnio puede ser: temporal  cuando la afección dura unos días o semanas, o crónico cuando se extiende por meses o años.

Categoría de insomnio generado por causas externas

Los estudiosos también responden a quienes sufren este trastorno, si la causa es alguna de las que les acabamos de mencionar. Si es este el caso, pues también clasifican el insomnio como

  • Primario: En estos casos no se puede identificar una causa específica que justifique el trastorno.

Este tipo de insomnio también lo podemos subdividir en diferentes tipos en función de la manifestación y origen del problema:

  • Insomnio idiopático: se origina en la infancia y parece estar relacionado con un aprendizaje incorrecto del hábito de dormir.
  • Percepción de sueño poco reparador: Estudios de laboratorio no corroboran los problemas de sueño que el paciente percibe subjetivamente, encontrándose cansado y somnoliento durante el día.
  • Insomnio psicofisiológico: Este se caracteriza por registrar un nivel elevado de la activación psicofisiológica asociado al inicio del sueño. Es decir, aquel que lo sufre manifiesta mucha preocupación por el problema de sueño y hace intensos esfuerzos para intentar dormir  noche a noche.

El detalle es que quien afirma que sufre la falta de sueño o dificultad para dormir, puede hacerlo sin problemas cuando no realiza el esfuerzo por descansar profundamente, y tiende a mejorar cuando duerme en ambientes diferentes al habitual. Estos casos coinciden con un periodo de estrés pero el problema se mantiene durante mucho tiempo aunque el estrés desaparece.

¿Qué pasa cuando no puedo dormir?

Quienes manejan esta materia determinan que el número de horas que debes dormir varía de persona a persona. No todos tenemos las mismas necesidades. Sabemos que la media diaria es de 7 horas y media, pero existe un rango que oscila entre 4 a 10 horas, que se considera adecuado.

A quienes duermen cuatro horas se les llama “poco dormidores” y a los que lo hacen durante 10 horas se les denomina “grandes dormidores”, sin embargo los dos extremos son considerados valores normales

El insomnio puede afectar negativamente la vida de quien lo sufre, provocando deterioro social, ocupacional o de otras áreas importantes.

Algunas especificaciones

Varias investigaciones han demostrado que si sufres de privación de sueño tienes un riesgo mucho más alto de padecer enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y depresión.

Los médicos  también vinculan la falta de sueño a la obesidad y a la diabetes.

Según un estudio realizado en 2015 por investigadores en Qatar, dormir poco hace que aumente nuestro apetito y la resistencia a la insulina.

Aseguran que dormir bien es “esencial para la regulación metabólica, sobre todo en los niños, y existen evidencias entre las horas de sueño y la obesidad infantil”.

El dormir adecuadamente se considera “vital”. Accidentes y otras consecuencias

Entre otros riesgos, los profesionales que sufren de insomnio o ansiedad pueden estar en peligro de sufrir algún accidente de peso. Hay que tener suma precaución si conducimos muchas horas o hacemos traslados en largas distancias.

Incluso, puedes llegar al extremo de accidentarte en un trecho breve y ejecutando cualquier actividad manual si  no duermes. Cuídate

La falta de sueño afecta además directamente en el rendimiento físico ya que el cuerpo necesita un mínimo de horas de descanso.

Explican los expertos que esto ocurre porque es por la noche cuando se desarrolla la regeneración de tejidos, tanto cerebral como físicos. Entonces, si no se produce un descanso adecuado no hay una recuperación correcta y eso afecta directamente al rendimiento, tanto físico como intelectual.

¿Qué hago si no puedo conciliar el sueño?

Si eres de esas personas que les cuesta conciliar el sueño, hay todo un abanico de recomendaciones que puedes explorar. Aquí te expresamos algunas:

  • Ejercítate: los especialistas estiman que el consumo adecuado de energía física se complementa con un descanso profundo y completo
  • Cambia tus hábitos de conducta antes de que llegue la hora del descanso. No hagas labores fuertes y extenuantes. Trata de no entregarte a ver una emocionante película de mucha acción o de terror, son estímulos para la producción de la adrenalina, esta combate el sueño.
  • Acostumbra apagar la tele o cualquier otro dispositivo para la comunicación interpersonal: teléfonos celulares, laptos o algún equipo de esta naturaleza.
  • Come ligero y si puedes, acompaña la cena con un te o bebida relajante.
  • Practica técnicas de relajación: Te permiten acceder más pronto a un merecido descanso.

Si poniendo en práctica estas medidas el problema continúa, entonces te recomendamos pedir ayuda psicológica.

Si no puedes conciliar el sueño porque sufres de insomnio crónico.  En este portal te aconsejamos recurrir a tratamientos con medicamentos específicos, pero que te los recete un especialista. También se ha demostrado que la terapia de conducta, es muy eficaz.

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